Mis Experiencias Olímpicas 
(Por Frank Vilches)
 
 
¿Quién Soy?. 
     Mi nombre es Francisco Miguel Vilches (llamadme Frank). Nací en Bilbao un 7 de julio (San Fermín, a Pamplona hemos de ir...) y allí viví hasta Diciembre del 84. Desde siempre fui muy deportista. En Bilbao estuve federado en Balonmano (Colegio Fermín Repáraz) aunque también corría, hacía tenis de mesa con mi amigo Miguel Angel Aretxabala...aunque fue el fútbol el deporte que empezó a cambiar mi vida. Y todo por una sencilla razón. NO ME GUSTA EL FÚTBOL. 

     Sacrilegio,  no? Pues imaginaos lo que es vivir en Bilbao (cuando el Athletic ganó 2 ligas seguidas...y justo la real Sociedad otras 2 seguidas...) teniendo acento andaluz, sintiendome andaluz...y gustándome el Real Madrid y el Betis. Si unimos a eso el que tampoco era yo demasiado hábil con lo pies...pues nada...al balonmano. 

El problema surgía a la hora de jugar en los recreos...las porterías estaban pilladas por los futboleros y eso de la comba no me gustaba, asi que, un buen día, decidí arriesgarme a que me llamaran "mariquita" y me acerqué a ese grupo de niñas que trataban de meter una pelota gorda por un hierro en forma de aro que estaba muy alto... qué deporte más raro. ;-)) Armándome de valor me acerqué a ellas y les pregunté si podía jugar...me miraron extrañadas, como con cara de:  "qué raro...este no tiene pinta de rarito...", pero insistí y me dejaron jugar. 

Mi primera sensación al tocar el balón de Baloncesto (ese era el deporte) fue que era muy duro, muy grande y, sobre todo...¡¡Cómo bota!! Y comencé a...ejem..."jugar" :-D. 

Empecé a moverme, colocándome en ataque de extremo (sin pisar la zona para no hacer invasión de área....) y en defensa haciendo un 6-0, también de extremo (en la esquina del triple, vamos...). Veia anonadado como pasaba el balón de un lado a otro, de mano en mano, por el aire...y me dije..."qué malos son, que no saben botar...ahora van a ver"...pensado lo cual salté, me hice con el balón y...comencé a bota, botar, botar...driblando contrario, driblando compañeros, driblando niños que corrían por el campo, con las dos manos (a la vez...) vamos...un driblador nato...llegué hasta el aro contrario por segunda o tercera vez y oí sus gritos...PASA, PASA, PASA...los cuales yo entendí como...BOTA, BOTA, BOTA...aunque más tarde supe que me querían decir...TIRA, TIRA, TIRA...JEJEJE. Y tiré por vez primera. Y, en aquel preciso instante, tuve una de las sensaciones que aún hoy día más me gustan...el balón entrando "limpio" a través de un aro, mientras mis pulmones se hinchaba, mi pulso se aceleraba y mis ojos se emocionaban. Había nacido Frank Vilches. 
"El del Baloncesto". 

Apenas pudiendo contener la emoción de la primera canasta anotada, mis compañeras me explicaron algunas reglas básicas, aunque aun seguí unos días haciendo cambios si pedirlos (como en balonmano...) sacando las faltas del mismo sitio (como en fútbol) y...jejeje... peleándome como un futbolero nato. 

Estaba yo en 6º de EGB y empezaba mi carrera. Ese año empecé a aprender a tirar, a entrar a canasta, y, sobre todo, a hacer filigranas con el balon...ya se sabe. :-))  jugamos la liga dontra 6º y 8º y ganamos a sexto por 100 a 12, metiendo yo 80 puntos (partidos de 1 hora), (¿he oído chupón??) No...es que no fallaba .-))) jejeje. Y luego la final contra octavo...recuerdo al largo diciendome...prepárate, campeón, que os vamos a meter 100 y no llegais a los 10 puntos...a lo cual yo me rei...jejeje...glubglubglub... :-((  Pues nos la pegaron. 110 a 8, concretamente...donde yo metí 6 puntos y Ana Sánchez (luego Campeona de España de Lanzamiento de Peso y Modelo) los otros dos.  Primera derrota. 

Corría el año 83 cuando llegó mi primer verano desde que me gustaba el baloncesto...de este deporte sólo sabíia que el Madrid tenía al mejor jugador del Mundo (jejeje) Bryan Jackson...para contrarestar que el Barça tenía al mejor futbolista (Maradona). Ya ves la poca idea que yo tenía. Y me fui de Camping con mi familia. Fui al bar del camping a comprar una coca cola, cuando oi unos gritos...me acerqué y vi, sorprendido, que estaban dando en la Televisión un partido de eso que a mi me gustaba...era España. La Selección Española. Me senté con los demás, emocionados, que hablaban de no sé qué gesta...de no sé qué jugador, el mejor de Europa, de...de tantas y tantas cosas... ¿Que cuál era el partido? El España-Yugoslavia, semifinal del Europeo de Nantes, y España estaba batiendo en un impresionante encuentro a la todopoderosa selección yugoslava, basandose en el juego de tres mozos hispanos: Fernando Martín (q.e.p.d.), Juen Antonio San Epifanio (EPI) y Juan Antonio Corbalán. Completaban el equipo un tal Iturriaga, De la cruz... 

Tras ese encuentro ya nada me podría separar del Baloncesto. Por supuesto, España ganó y luego perdió la final contra los italianos, con Meneguin, D'antony, etc...(No me simpatizan los italianos)

Regresé al cole el año siguiente con renovadas energías y estuve compaginando baloncesto y balonmano (malditos pasos de salida...)...eso sí..en defensa no veas...da balonmano...y la muñeca de seda a pleno rendimiento y comenzando a esbozar un tirito en suspensión que luego se reveló "mortífero"...jejeje

Ese verano hubo otro hecho trascendental, no ya para mi, sino para el basket español...iba yo con mi tío Antonio ("Gazpacho") en la furgoneta repartiendo chorizos, morcillas, etc de la cooperativa del pueblo de mis padres (Teba, Málaga) cuando oí la noticia de que la selección hab´ía ganado a Argentina en una competición importante...era el primer partido de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Al día siguiente volví a repartir con mi tío...y, otra vez...España había ganado. Así que le dije que no me esperara al día siguiente, que iba a ver el partido..."Pero puedes venir y luego ves el partido", me dijo. "Es a las cuatro de la mañana", le contesté. Aún hoy me sigue tomando por loco. :-)) Llegué a casa, cené y, me acosté a las 10 (hasta mi madre me preguntó si estaba malo)...pero no estaba malo. Estaba ansioso. Estaba ilusionado...tenía una chspita dentro de mi...que me animaba a quedarme a levantarme a las 4 de la mañana a ver un partido de baloncesto...era algo que luego a duras penas he vuelto a sentir. Y ocurrió lo inimaginable. España-Estados Unidos. En el Forum de Inglewood...el equipo españo`l, no entendía yo porqué, no iba de favorito, sino con humildad...y un tal Héctor Quiroga (q.e.p.d.) hablaba y no paraba de un americano alto...un tal Patrick Ewing...y de uno delgadito...un tal Michael Jordan . Aún recuerdo la entrevista a Antonio "Dios" Miguel, entrenador español..."El chaval ese, Jordan, es bueno...pero a mi dadme a Ewing y haré un equipo campeón...él es quien marca la diferencia..."...Bueno...creo que ahí el bueno de Antonio no dio mucho en el clavo...o que le pregunten a Phil Jackson y a Rick Pitino a ver con quién se quedan...jejejeje.

Pues ese partido fue el extasis...hasta ese momento...esos vuelos majestuosos...esos tiros de Andrés Jiménez humillando a Sam Perkins, a Jon konkac, Epi masacrando a Alvin Robertson, Corbalán contra Leon Wood, LLorente, De la Cruz...INOLVIDABLE.

Después de ese partido llegó Canadá, a quien ganamos de 1 punto, con un tiro libre fallado a propósito y canasta de ellos que nos metió el miedo en el cuerpo por un instante...y, luego...la semifinal contra Yugoslavia.
¡¡ VICTORIA Y A LA FINAL !!!

Algo indescriptible. Ahí supe lo que quería ser. Quería ser, primero, ESPAÑOL. Luego, Jugador de Baloncesto. Luego, entrenaría niños, luego equipos grandes, y terminaría entrenando a la selección española para volver a sentir lo que sentí aquellas maravillosas madrugadas de Agosto del 84...y hacer que conmigo lo vivieran millones de personas en España. Amaba el baloncesto. Lo amo aun.